¿Quiénes pueden ser Diáconos Permanentes?
Pueden ser diáconos permanentes hombres bautizados, con preparación espiritual, humana, teológica y filosófica de al menos tres años.
Los candidatos casados deben tener estabilidad familiar y laboral, y su esposa e hijos participan en la vocación de servicio. Los célibes deben permanecer célibes, y los viudos no pueden volver a casarse salvo dispensa expresa. La edad mínima suele ser de 35 años y se requiere reputación ejemplar y espíritu de servicio.